Mercat de Sant Antoni, Barcelona

Para la protección de un edificio histórico y tan emblemático como es el Mercat de Sant Antoni de Barcelona, el arquitecto responsable de asumir la remodelación de este, buscaba una solución que diera protección al edificio y las personas que transitarán diariamente en su interior frente a los impactos directos de los rayos y los peligros que estos pueden causar.

 

 

La idea era la de sustituir los nueve pararrayos tipo Franklin que hasta el momento había instalados en el histórico edificio por un solo DDCE. Esto no fue problema gracias al amplio radio de cobertura de 100 metros que ofrece el DDCE-100 y a que la cúpula central del Mercat de Sant Antoni predomina en altura al resto de la edificación. Gracias a estos factores, fue muy sencillo poder llevar a cabo el planteamiento inicial de proteger todo el mercado con un solo equipo.